VÍCTOR MANUEL SERRANO, CONSEJERO DE URBANISMO Y EQUIPAMIENTOS DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA, REPASA LA EVOLUCIÓN DE LA HOSTELERÍA Y SU CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN.

¿QUÉ BALANCE HACE AHORA QUE ESTAMOS YA A LA RECTA FINAL DE ESTA LEGISLATURA?

El balance lo tendrán que hacer los ciudadanos, pero ha sido un mandato marcado por la pandemia, marcado ahora por la crisis energética y, desde mi punto de vista, también marcado por la carencia de proyectos heredados; no había proyectos de ciudad ni había un camino claro. Al final tengo que hacer un balance positivo, ha habido grandes proyectos estratégicos en tiempo récord, no solo urbanísticos sino todos los que tienen que ver con la movilidad, con las energías verdes…

Se han llevado a cabo proyectos como la renovación de la Avenida Tenor Fleta, lo que se ha hecho en La Almozara, etc. Creo que ha habido también una transformación de la movilidad importante. Nos estamos preocupando mucho de dejar una ciudad que tenga proyectos a largo plazo, y ahí va a jugar un papel fundamental el proyecto que va a ser más potente a la hora de cambiar la relación de los ciudadanos con la ciudad en la última década, que es el proyecto del río Huerva.

OS HABÉIS ENCONTRADO COMO GOBIERNO UNA GESTIÓN MUY COMPLICADA EN LA CUAL CADA DÍA ERA UNA AVENTURA, ¿QUÉ RETOS CREE QUE TIENE POR DELANTE ZARAGOZA?

Ese día a día ya lo sufrimos, ahora la gestión ha mejorado. En la administración pública siempre hay un margen de mejora, pero creo que ese impacto en gestión ordinaria está ya absorbido. Ahora tenemos el impacto en la inflación o la energía.
También hay que ser conscientes de que el dinero público es de todos y tenemos que ser exigentes y eficaces. Digo esto porque la pandemia nos generó un agujero de más de 50 millones de euros en transporte público, pero a la vez ahora la energía nos está haciendo otro agujero importante en las arcas municipales. Todo esto sin haber recibido ayudas del Gobierno de España, a diferencia de lo que ha pasado en otros países como Italia.

¿QUÉ ACCIONES SE PLANTEARON DESDE LA CONSEJERÍA DE URBANISMO PARA ADECUAR EL SECTOR DE LA HOSTELERÍA A LA SITUACIÓN ACTUAL?

Es un sector importantísimo en la ciudad que genera empleo como máxima actividad y evidentemente fue una preocupación, hubo que aprobar medidas excepcionales, y la verdad que estamos satisfechos. En Zaragoza fuimos pioneros en muchas cuestiones, yo creo que Zaragoza y Madrid fueron las primeras ciudades en implementar medidas de manera clara y es verdad que fueron medidas extraordinarias, pero a veces nos olvidamos que aún seguimos en pandemia, aunque las consecuencias sean bien distintas.

Nuestra prioridad era impactar en la actividad económica lo menos posible y que se mantuviera el empleo, creo que supimos ser sensibles resolviendo los problemas, o por lo menos no crear problemas nuevos. Ahí fue vuestro sector el que tuvo que hacer un gran esfuerzo de toda índole. En pandemia, si se me permite, la hostelería fue una válvula de escape para muchos ciudadanos. No había prácticamente actividades culturales y jugasteis un papel muy importante en la salud mental de muchas personas.

¿QUÉ BALANCE HACE DEL RESULTADO DE LAS MEDIDAS TOMADAS?

Os voy a decir la verdad, yo estoy especialmente satisfecho con esas medidas, sobre todo por dos razones: primero, porque desde urbanismo supimos ver que teníamos una oportunidad de salvar la actividad; pero sobre todo por la responsabilidad de los empresarios y autónomos, y el grado de cumplimiento a la hora de volver a la normalidad. Muy pocas ciudades lo hicimos y sé que en Zaragoza fuimos de los primeros, de hecho, recibí llamadas de otras ciudades preguntando cómo lo habíamos hecho. El éxito de que esto funcionase fue gracias a la responsabilidad de vuestro sector.

¿EN QUÉ ESTADO SE ENCUENTRA LA TRAMITACIÓN DE LA NUEVA NORMATIVA EN MATERIA DE RUIDO QUE QUEDÓ EN SUSPENSO LA PASADA LEGISLATURA?

En el Ayuntamiento tenemos la labor de actualizar el marco legal existente, y quiero subrayar esto, porque escucho algunos debates en los que parece que en Zaragoza no está regulado el tema del ruido. Sé que es un terreno en el que es muy difícil acercar posturas y la ordenanza del ruido sin pandemia hubiese sido aprobada en este mandato, pero hemos tenido un paréntesis de dos años en los que esto no ha sido una prioridad.

Mi intención es dejar el camino hecho para que el próximo mandato pueda aprobar una ordenanza de ruido, que nunca va a satisfacer a todas las partes, pero que tratará de satisfacer al mayor número de ciudadanos con dos premisas: una, el derecho al descanso por encima de otras cuestiones; dos, seguir el marco regulatorio estatal.

¿TAMBIÉN CONTEMPLAN CAMBIOS EN LA REGULACIÓN DE LAS ZONAS SATURADAS EN HOSTELERÍA?

Soy consciente de que el mapa de zonas saturadas está desactualizado desde hace dos décadas y estamos trabajando en ello. Levantar una zona saturada es fácil, lo que es difícil es declarar una nueva zona saturada, que también hay que hacerlo.

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE LA HOSTELERÍA PARA UNA CIUDAD COMO ZARAGOZA?

Absoluta. Por lo que hablábamos antes, creo que es un actividad económica de primer orden, sois una parte importante del PIB y Zaragoza no es una excepción. Además, lo digo de verdad, los españoles y los extranjeros valoramos mucho el nivel de calidad de la hostelería española. No solo es porque nos guste disfrutar de la hostelería o salir a un bar, sino porque se hace bien: entre los mejores restaurantes del mundo siempre hay algunos españoles.

Cuando viajas te das cuenta de que aquí se hacen las cosas bien. Creo además que sois un sector que ha sabido dar ese salto de calidad respecto a lo que os piden vuestros clientes. En Zaragoza vemos una calidad igual o superior a la de ciudades como Madrid; calidad en el servicio, los productos e incluso el empleo. En Zaragoza estáis especialmente involucrados en encontrar buenos profesionales de vuestro sector.

¿SE ESTÁN HACIENDO BIEN LAS COSAS EN MATERIA DE HOSTELERÍA?

La hostelería hoy en día es uno de los principales aspectos que te diferencia como ciudad. En Zaragoza pasa eso, quien viene de fuera viene buscando varias cosas, pero entre ellas la gastronomía.

Recordemos que desde junio de este año Zaragoza es la capital iberoamericana de la gastronomía sostenible. Lo que demuestra que se trabaja mucho y bien.
Además en España nos tomamos muy en serio las leyes de calidad alimentaria, de seguridad y las leyes sanitarias de manipulación de alimentos. Vosotros sabéis que tenéis que cumplirlo de una forma interiorizada y normalizada, y eso es muy importante.

A veces nos parece que como en Europa hay un marco regulatorio, en España somos más laxos, pero somos el país con mayor seguridad y calidad alimentaria del mundo.
Esto lo explica muy bien mi amigo Juan José Badiola, que no somos conscientes de la seguridad que tenemos. Aquí comprar un pollo en un asador y tener una salmonelosis es una noticia de portada en los periódicos porque es una cosa rarísima. Esto no es noticia en otros países, no porque no ocurra, sino porque ocurre todos los días.