Los veladores cobran una gran importancia para el sector de la hostelería, pero no solo durante el verano, también durante los meses de invierno en los que algunos valientes se atreven a disfrutar de la gastronomía. La terraza puede suponer la mitad de los ingresos de un establecimiento.

Un velador multiplica los beneficios

Desde luego disponer de un velador en nuestro restaurante Nevada, y me atrevo a decir que para todos los establecimientos de la hostelería de Zaragoza, es algo muy positivo.
Al final, con la llegada del verano y el buen tiempo la gente busca poder sentarse fuera. Las horas clave en la que nuestro velador empieza a llenarse de clientes es alrededor de las siete u ocho de la tarde, ya que son las horas en el que sol ya ha bajado, y se puede disfrutar de tomar algo o cenar al aire libre.
Sobre todo en Zaragoza durante el día las temperaturas son muy elevadas, y en cuanto éstas bajan a todo el mundo le apetece estar en la calle y sentarse a la fresca.
Algo que también influye es el factor de que cuando se está en una terraza uno tiene la sensación de estar haciendo más “vidilla” y socializando más, si lo comparamos con estar en el interior de un local. En el caso del Nevada, teniendo en cuenta que es un esta-
blecimiento muy pequeño (20 m2), el disponer de un espacio tan grande en el corazón de la plaza San Francisco es muy beneficioso, ya que el velador nos permite añadir veinte mesas más. Esto hace que se multipliquen el número de clientes, de personal y por lo tanto los beneficios que obtenemos.
En el Nevada concretamente, es en Semana Santa cuando montamos el velador; pero los clientes, incluso antes de la llegada de estas vacaciones cuando sale un día soleado, empiezan a preguntar por la terraza para salir fuera a comer o tomar algo. Sin duda, es algo muy favorable para la hostelería disponer de un espacio al aire libre en el que dar servicio.

 

NACHO LACUEVA
Dueño del Bar Nevada

 

Son imprescindibles para los nuevos negocios

Los veladores en Zaragoza han crecido mucho en los últimos años, y han cobrado mucha importancia en la vida hostelera de la ciudad aragonesa. Principalmente, desde que se instauró la ley que prohíbe fumar dentro de los establecimientos, hace más de diez años. Esto ha hecho que los hosteleros sin excepción: bares, restaurantes, pubs, cafeterías… A todos les interese disponer de un espacio en frente de su local para que los fumadores, y todos los clientes en general puedan disfrutar del buen tiempo. Este interés lógicamente incrementa con la llegada de la primavera y el verano. La gran mayoría de los clientes prefieren gozar de la velada al aire libre que en el interior de un local. Por lo que tener una terraza se ha vuelto algo casi imprescindible y que hace más atractivo el negocio hostelero. Esto lo hemos podido observar en los nuevos locales que quieren abrir sus puertas, ya casi todos tienen como requisito el encontrar una zona que vaya a permitirles instalar un velador.
Traducido en números son alrededor de 900 establecimientos los que incluyen un espacio exterior de ocio. En el caso de los restaurantes es un valor añadido el poder dar cenas al aire libre, ya que es el momento de la jornada en la que se puede estar cómodamente en la calle. Algo que influye negativamente a los clientes que se encuentran en las terrazas es la limitación horaria que establece el Ayuntamiento de Zaragoza y que obliga a desalojar los veladores a la una de la mañana entre semana y a las dos los días festivos.
Un horario que llevan tiempo intentando ampliar, pero debido al ruido que se genera en las calles ha creado polémica.

 

FRANCISCO MONTANER
Presidente de la Asociación de Veladores