Natalia Chueca, Consejera de Servicios Públicos y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, repasa la situación actual de la hostelería y el trabajo conjunto que se está llevando a cabo desde el consistorio.

 

LA CONSEJERÍA DE MOVILIDAD Y SERVICIOS PÚBLICOS TIENE CIERTA RELACIÓN CON EL SECTOR HOSTELERO, DESDE EL USO DEL ESPACIO PÚBLICO PARA LOS VELADORES, LOS KIOSKOS DESTINADOS A SERVICIOS DE HOSTELERÍA… ¿CUÁL ES SU RELACIÓN CON EL SECTOR?

Desde la Consejería de Movilidad y Servicios Públicos también se lleva la gestión del espacio público, que es básicamente donde más cambios ha habido en todos los aspectos desde que empezamos en el Gobierno en 2019. Primero porque la COVID nos hizo que el espacio público y el espacio al aire libre fuese el el salvavidas del sector de la hostelería, independientemente de que pueda haber ayudas económicas directas, exenciones fiscales, etc. Pero al final creo que la mayoría del sector de la hostelería lo que quería, y lo que sigue queriendo, es poder trabajar y ganarse la vida con su trabajo más allá de ayudas. El haber sido tan rápidos en permitir trabajar en el exterior y un mayor aprovechamiento del espacio público por parte de la hostelería, en un momento donde los interiores no se podían utilizar, es lo que ha permitido evitar el cierre de muchos establecimientos que, de otra forma, no hubiesen podido seguir adelante. 

 

VENIMOS DE UNOS AÑOS MUY DUROS EN LOS QUE TODOS LOS SECTORES HAN TENIDO QUE ADAPTARSE A LA NUEVA SITUACIÓN. ¿CÓMO HA CAMBIADO LA PANDEMIA LAS POLÍTICAS MUNICIPALES?

Un factor muy importante en ese aspecto fue la velocidad de actuación. Si el Estado de alarma fue un 14 de marzo, el 8 de mayo, apenas un mes y medio después, ya teníamos el primer decreto donde se permitía esa ampliación del espacio público y se instruía sobre cuáles eran las condiciones que luego se regularían en la ordenanza para que cualquier euro que se fuese a invertir en toldos, en plataformas… fuese con las condiciones estéticas y con las condiciones que luego se iban a exigir en la ordenanza. Se pensó con mucha anticipación en que no se malgastase ni un céntimo de los hosteleros. Después se ha visto que las plataformas y el espacio ampliado eran un una ayuda importante para el sector, por lo que se ha dado una seguridad jurídica a esta situación; circunstancia que no ha sucedido en otras ciudades. En Zaragoza lo que hemos hecho ha sido consolidar ese cambio, porque no solamente la necesidad era en un momento de pandemia, sino que también era en un momento en el que han cambiado los hábitos de los ciudadanos y donde lo que se demanda es consumir al aire libre, ocupar el espacio público y estar en espacios ventilados. De hecho, el uso del espacio público en las terrazas de plataforma es algo que estaba en nuestro programa electoral de 2019. El COVID nos ha llevado a adelantar la ordenanza en lugar de hacerlo a la mitad de la legislatura, pero ya en el programa lo que queríamos era permitir un mayor aprovechamiento del espacio público.

 

CON ESTA NUEVA ORDENANZA DEL USO DEL ESPACIO PÚBLICO, ¿TAMBIÉN EXISTEN HERRAMIENTAS PARA PODER CONVIVIR Y EVITAR PROBLEMAS?

Es una ordenanza donde se es más generoso con el uso del espacio público, pero a la vez también más exigente en cuanto a su cumplimiento. Existen herramientas para que a quienes no cumplen con la ordenanza, se les pueda quitar la licencia y evitar problemas. Se trata de que se pueda convivir con mayor tranquilidad y respetar los distintos derechos de los ciudadanos. Hacer un mayor uso del espacio público, pero a la vez respetar el derecho al descanso y el derecho a la circulación de las personas. 

 

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE LA HOSTELERÍA PARA UNA CIUDAD COMO ZARAGOZA?

Nosotros teníamos muy claro que el sector de la hostelería está conformado por miles de familias de autónomos que, muchas veces, son los que mueven la economía y generan otros miles de empleos, y que requieren una ayuda y ponerlos en valor. Creo que hemos demostrado que para nosotros es un sector muy importante, pero por todo lo que conforman. Tanto a nivel de empleo como a nivel de los miles de autónomos que hay detrás, persona a persona, y que muchas veces no son los que reciben las ayudas por parte de los gobiernos socialistas.

 

TAMBIÉN SE HA ACOMETIDO UNA RENOVACIÓN DE LOS KIOSKOS DESTINADOS A HOSTELERÍA. ¿CUÁL ES EL OBJETIVO Y QUÉ QUEDA POR HACER?

Muchos contratos de concesión estaban caducados por lo que hemos tenido que poner orden en este asunto, exigir unas inversiones en espacio público con precios económicos para poder explotar estos negocios. Hemos solicitado más de 35 kioskos en total, unos son de prensa, otros son de flores, otros son restaurantes donde queremos que contribuyan a la imagen de la ciudad y al servicio. Los hosteleros tienen que tener también la oportunidad de recuperar la inversión, por lo tanto ya no son kioskos donde solamente tomar unas patatas y unas olivas, sino que son kioscos donde se puede comer o cenar. Pero en definitiva, lo que hemos introducido en los pliegos es un canon importante para el Ayuntamiento para que haya un retorno de ese beneficio económico, además de una inversión con unos criterios estéticos de uniformidad para que todos los kioskos tengan una imagen reconocible. Además, los kioskos ahora deben ofrecer actividades culturales. El siguiente paso será preguntar en los diferentes distritos y barrios nuevos si ven la necesidad de que haya nuevos kioskos, quizás más pequeñitos pero que puedan prestar este servicio en todas las zonas de la ciudad. 

 

TAMBIÉN SE ESTÁ TRABAJANDO EN TEMAS MEDIOAMBIENTALES, COMO LA RECOGIDA SELECTIVA DE RESIDUOS DE VIDRIO. ¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE ESTE SERVICIO Y QUÉ IMPORTANCIA TIENE?

Es un tema muy importante. Con el nuevo pliego que entrará en vigor en el segundo semestre de 2022 vamos a trabajar codo con codo con la hostelería para mejorar la recogida de residuo de vidrio y orgánico que son los que más se producen. Pero también aprovecho para hacer un llamamiento y recordarle a todo el sector de la hostelería la obligación que tiene de limpiar el espacio de público que utiliza, sobre el que tiene la licencia. Debemos cuidar la imagen de la ciudad y trabajar todos los aspectos. Otro aspecto a controlar es el de las colillas, puesto que los fumadores se alejan de las terrazas para fumar y el residuo se queda en las zonas de alrededor. También debemos cuidar estos aspectos. 

 

POR ÚLTIMO, QUÉ BALANCE HACES DE ESTOS AÑOS DE GESTIÓN, SOBRE TODO CON LA DIFICULTAD QUE HA SUPUESTO EL COVID Y CUÁLES SERÁN LAS LÍNEAS DE FUTURO A TRABAJAR DE AQUÍ AL FINAL DE LA LEGISLATURA.

El COVID es verdad que nos ha puesto la situación más complicada y una situación totalmente excepcional, pero lo hemos gestionado en todo el mundo. Es una situación con la que todos los ayuntamientos hemos tenido que vivir. Para mi el mayor reto fue la situación tan desastrosa que me encontré en la Consejería cuando llegué al Gobierno. Nunca imaginé encontrar más de 100 contratos caducados y por licitar. La situación era de caos absoluto. Cuando llegué la situación de suciedad de la ciudad, de abandono de los árboles que se habían dejado de podar creando una situación de riesgo… esto fue el mayor reto. Yo creo que la ciudad, a pesar de que todavía no hemos podido implementar el nuevo contrato de limpieza, está más limpia simplemente con los recursos que había antes, poniéndolos a trabajar y gestionando mejor, y ahora vamos a notar un gran cambio en este año que llega por delante con la entrada de las nuevas inversiones, nuevos servicios, nuevos operarios, pero también en todas las zonas verdes que se han convertido en espacios esenciales de la ciudad. La ciudad está mucho más bonita desde hace un par de años, poniendo flores, plantando árboles, ocupándonos de las plazas… La situación de la ciudad no tiene absolutamente nada que ver con lo que había en ese momento. Por otro lado, con todo lo que son los retos del trabajo ordinario está el COVID aunque la situación más complicada ya ha pasado, fue un momento complicado poner a funcionar la Consejería y adjudicar los contratos para poner en marcha las mejoras que van a suponer un cambio relevante. Esperamos que la ciudad y los ciudadanos noten, y por supuesto el sector hostelero, que la ciudad está más bonita y que estamos consiguiendo que la gente se involucre, salga a pasear, a consumir y a disfrutarla. Por otro lado, también hemos hecho que Zaragoza vuelva a sonar en Europa y España. Antes se oía hablar de nuestra ciudad por el periodo de la Expo, pero de eso han pasado ya 14 años. Hasta estos dos últimos años, Zaragoza no salía por ningún lado, parecía que hubiese desaparecido del mapa y la hemos vuelto a poner en el mapa. Por lo tanto eso atrae a turistas y eso es consumo y actividad económica.